domingo, 9 de octubre de 2011

Día de Gurú Rimpoché- octubre 2011: Los ocho defectos

Queridos amigos:

Como todos los meses, nuestro querido maestro, Phakchok Rimpoché, nos ha enviado un mensaje para inspirarnos y recordarnos la importancia de practicar asiduamente y de la manera correcta. Aquí les compartimos la versión en español. Esperamos que les sea de utilidad.

Próximamente también estaremos presentando un correo de agradecimiento a quienes asistieron al ciclo de enseñanzas 2011, que resultó ser muy exitoso y provechoso.

Buen inicio de semana,
Alumnos de Phakchok Rimpoché en México





Queridos amigos, que se encuentran cerca y lejos:

Los saludo desde el valle de Katmandú. Para cuando reciban este correo mío, muchos de ustedes ya estarán listos para ir a la cama o listos para despertar. Pero donde quiera que estén, espero que ustedes y sus seres queridos estén felices y sanos. Hoy nuevamente es el décimo día del calendario lunar, y por lo tanto ¡es día de Gurú Rimpoché! Y como muchos de los otros correos que les he estado depositando en sus bandejas de entrada cada día de Gurú Rimpoché desde hace tres años, espero que éste también resulte en algo que les recuerde no alejarse del dharma.

Ahora, continuando lo que empecé el mes pasado sobre Llamando al Gurú desde lejos, [recordemos] que la última vez repasamos las contemplaciones preliminares: samsara, el preciado nacimiento humano, transitoriedad y karma. Hoy repasaremos las ocho faltas y quizás en el siguiente correo hablaremos sobre los antídotos.

1. Orgullo

Aunque mis defectos sean tan grandes como una montaña, las conservo para mí mismo.
Aunque los defectos de otros sean tan pequeños como una semilla de ajonjolí, los proclamo por todos lados.
Aunque carezco de la más mínima cualidad, pregono lo grandioso que soy.
Me autonombro practicante de dharma, pero me comporto de la forma opuesta.
Gurú, piensa en mí, mírame con compasión.
Bendíceme para pacificar mi orgullo tan egoísta.

Ahora bien, aquí el orgullo es diferente al orgullo normal, es decir, cuando piensas que tú eres una gran persona y miras a los demás como inferiores. En realidad el orgullo está escondido. Tienes incontables defectos, pero tratas de esconder ese hecho. Y si alguien tiene un defecto, tratas de contárselo a otros como un hecho, no como crítica, sino de cierta forma para que indirectamente te muestres a ti mismo como alguien que está libre de tal defecto y por lo tanto, te muestres como puro. No tienes muchas cualidades, pero crees que tienes muchas. Ésta es una forma muy común de verte a ti mismo; te pregonas como practicante de dharma, pero lo que en realidad estás haciendo es contrario al dharma.

El gran maestro Atisha pensaba que conocía el tantra muy bien. En Bodhgaya vio a dos dakinis volando por el espacio, cargando textos de dharma que irradiaban luz. Atisha preguntó: “¿Qué texto es éste?” Las dakinis respondieron: “Son textos de tantra que nunca has visto ni leído antes.” Él se sobresaltó. Luego otras dakinis llegaron, también cargando textos un poco más pequeños, menos radiantes. Atisha preguntó: “¿Qué texto es éste?” Las dakinis respondieron: “Éstos son los textos de tantra que tú conoces”. De tal forma, su orgullo sobre su conocimiento de tantra disminuyó.

En la práctica del dharma, primero debes ser sincero contigo mismo. Vi una película donde existe un grupo llamado el Grupo de la Honestidad, en el que todo mundo habla con honestidad. Había un miembro, un payaso, que se quitó la nariz roja y dijo a todos: “¡Los odio!” Sin embargo, la honestidad y la sinceridad no son así del todo, no hay por qué tratar así a los demás. Honestidad significa conocer tus propias emociones negativas y tus hábitos; ése es el primer paso. En segunda, cuando ves los defectos de los demás, necesitas tener una visión pura. Por ejemplo, todos los alumnos de Khenpo Ñakchung tienen la característica de la percepción pura. Nunca critican a los demás, y aquí por criticar nos referimos a tener que probar que alguien está equivocado, de una forma agresiva. En tercera, necesitas humildad. Puedes ver esta característica en los maestros de la antigüedad, en grandes maestros como Shantideva y Vimalamitra. En El camino del bodhisattva, Shantideva dice que él no es un gran maestro, ni tampoco uno que sepa mucho. Y el gran maestro Vimalamitra dijo “Yo no conozco el buddhadharma, no puedo explicar mi propio conocimiento, pero tengo que usar las citas del Buda y explicar lo que pueda.” ¡Y él es el gran Vimalamitra! Por lo tanto, para ser un buen practicante que no reviente de orgullo, necesitas ser sincero, tener una percepción pura y ser humilde.

2. Aferramiento al ego

Por dentro, escondo mi némesis: el demonio del aferramiento al ego.
Todos mis pensamientos sólo ocasionan que mis emociones perturbadoras incrementen.
El resultado de mis acciones no es virtuoso.
Puesto que no me he empeñado en voltear hacia el camino de la liberación,
Gurú, piensa en mí, mírame con compasión.
Bendíceme para que corte de raíz mi aferramiento al ego.

El camino de la liberación es en realidad el camino para cortar el ego. Fíjate cómo funciona el aferramiento al ego. Si lo piensas detenidamente, tu ego es tu propia perdición.  Sin embargo, escondes tu propio aferramiento al ego muy en lo profundo de tu ser. ¿Cómo puedes ver esto? Por lo general decimos que tenemos una cara; pero, si te preguntan si puedes ver tu propia cara, sabemos que no, porque nuestros ojos sólo pueden ver hacia afuera. Necesitamos un espejo para vernos la propia cara. De la misma forma, el espejo para ver nuestro propio aferramiento al ego es reflexionar: cuando tenemos buenos pensamientos, nos aferramos a ellos; cuando tenemos malos pensamientos, nos enojamos. No podemos dejar ir nuestras propias opiniones; básicamente cualquier pensamiento que surja en nuestra mente tiene algún tipo de emoción negativa en él. Y ésta es la prueba de que tenemos un ego muy fuerte. Por ejemplo, nos sentimos bien cuando tenemos compasión, y nos sentimos mal cuando tenemos enojo. ¿Pero quién es el que se siente bien o mal? Cuando miras de cerca, puedes ver que tienes un fuerte aferramiento al ego; pero si miras de lejos, puede parecer que no tienes ningún tipo de aferramiento al ego.

Cualquier acción que realices, pensar, hablar, moverte, en gran parte genera resultados no virtuosos, pues por lo general tienes emociones negativas y juicio en todo lo que haces. Por ejemplo, cuando escuchas una enseñanza de dharma, alguno de ustedes pensó acerca de una bodhichitta pura, genuina, que recibían esta enseñanza para beneficiar a todos los seres para que lleguen a la iluminación. Deben sentir esto en el fondo, de forma genuina desde lo profundo de su corazón, en donde no hay dónde esconderse y no hay nada que perder; esto es importante. Todo el dharma que hemos hecho hasta el momento no ha generado resultados porque nuestra motivación no es la correcta. ¿Por qué? Primeramente, porque frente a nosotros está la ignorancia, a la derecha y a la izquierda están los obstáculos, y en medio está nuestro ego. Todos tus pensamientos están ligados con las emociones negativas; todas tus acciones pueden parecer como dharma, pero en realidad no tienen nada de dharma. Por ejemplo, muchas personas hacen “korahs”, o circunvalaciones, alrededor de la estupa, pero mientras van caminando, van chismorreando, coqueteando y demás. Están haciendo circunvalaciones por el bien de su felicidad basada en el ego. Este dharma no es correcto. Por favor, gurú, bendíceme para cortar mi ego, para que así mi camino se vuelva el camino de la liberación.
 
3. Impaciencia

Con tantita alabanza o tantita crítica viene demasiada alegría o pena.
Con apenas algunas palabras ásperas dejo caer mi armadura de la paciencia.
Aunque veo al afligido, no siento compasión.
Cuando tengo la oportunidad de ser generoso, me encuentro atado por el nudo de la avaricia.
Gurú, piensa en mí, mírame con compasión.
Bendíceme para que mi mente se mezcle con el dharma.

Aquí hay cuatro puntos diferentes. En primera, sentimos alegría cuando la gente nos alaba y sentimos pena cuando la gente nos critica. En segunda, si alguien nos dice algo desagradable, perdemos la paciencia. En tercera, cuando vemos a alguien con quien deberíamos ganar compasión, no la sentimos. En cuarta, cuando queremos darle algo a alguien, nos vemos envueltos en la tacañería.

El primero, cuando nuestros sentimientos se ven afectados fácilmente por lo que nos dicen los demás, es una muestra de nuestro poco entendimiento del vacío. Cuando puedes mantener el vacío de la forma correcta, si alguien te critica, no te afecta. Hay varios niveles en esto. Al principio, te verás afectado emocionalmente. Pero si practicas correctamente, el efecto emocional es menor, y te ves afectado sólo en sentimientos. Después, incluso los sentimientos no te alterarán; sólo notarás lo que la persona te está diciendo. El cuarto nivel es cuando no surge ningún pensamiento cuando alguien te dice algo bueno o malo.

El Segundo es que nuestra mente está juzgando todo el tiempo; siempre estamos buscando las opiniones que los demás tienen de nosotros. Por ejemplo, cuando alguien tiene una mala cara, pensamos “¿por qué está enojado conmigo?” Pero quizás esta persona no esté enojada contigo, sino que simplemente está teniendo un mal día. Así que, básicamente, hay demasiado juicio aquí. En tercer lugar, carecemos de compasión. Y, por último, no hacemos ningún esfuerzo por cortar nuestro apego. Así que necesitamos practicar la ofrenda del mandala. Por favor, gurú, bendíceme para que mi mente se vuelva inseparable del dharma.

4. Apego

Aunque es insustancial, le adjudico sustancia al samsara.
Por tener comida y vestido, abandono lo que tiene valor duradero.
Aunque tengo todo lo necesario, anhelo más y más.
Me engaño a mí mismo con fenómenos irreales, ilusorios.
Gurú, piensa en mí, mírame con compasión.
Bendíceme para que abandone cualquier interés en este tipo de vida.

Cuando tienes apego a esta vida, no eres un practicante, porque no has atravesado la primera valla. Este verso en realidad engloba las cuatro separaciones del apego. La primera es: cuando tienes apego a esta vida, no eres un practicante. Aquí, el samsara no tiene valor ni esencia, no hay nada a qué aferrarse. Cuando tenemos la oportunidad de tener algún alimento o ganancia, podemos abandonar nuestra parte principal del dharma. Aquí se abandona el tiempo para practicar con el fin de perseguir metas samsáricas. En segunda instancia, tienes lo suficiente para sobrevivir, pero deseas más y más; en realidad yo soy así. En tercer lugar, no hay verdad del samsara, son ilusiones que son muy hábiles para engañarte o sobornarte. Uno de mis maestros solía decir: “la apariencia es la mejor manera de engañarte y sobornarte, y nuestra mente es muy buena para distraerse”. Así que, para que no desperdicies tu valiosa vida, necesitas cortar el apego a esta vida. Siéntete contento con lo que sea que tengas y entiende que las apariencias son muy buenas para engañarte, y que nuestra mente es muy hábil para dejarse llevar por el poder de la ilusión.

Desde el punto de vista del vinaya (las reglas monásticas), para alcanzar la liberación o la iluminación debes ser un monje o monja. Sin embargo, para quienes tenemos familia, técnicamente no podemos ser monjes o monjas. Pero debemos entender el verdadero significado de ser monjes: la renuncia; abandonar todo apego al samsara. Algunas veces, la gente malentiende y cree que ser yogui significa que tienes derecho a sentir apego por tu familia, debido a la llamada elevada visión y el gran camino de los yoguis. Esto es completamente erróneo: no puedes aferrarte a algo y esperar iluminarte.

El gran maestro Khenpo Ñakchung hizo la práctica del “Pongdag” (abandonar y dar) tres veces en su vida. A través de esta práctica dio todo aquello que poseía, excepto las ropas que traía puestas. Similarmente, cuando haces la ofrenda del mandala, el propósito es de forma sincera cortar mentalmente todo apego que tengas. Así que básicamente aunque no estés técnicamente ordenado, en tu corazón debes acoger la esencia del significado de ser monje o monja.

No estoy criticando a nadie, pero puesto que muchos de ustedes son practicantes nuevos, quisiera aclarar este malentendido de que los monjes llevan una vida aburrida y los yoguis tienen una vida llena de alegría. Los yoguis que no siguen la verdadera esencia del camino del yogui en realidad tienen muchas dificultades, sufres de varias enfermedades por beber tanto alcohol y comer tanta carne. Así que, ya sea que escojas ser monje, monja o yogui, ésa es tu decisión. El punto es que debes acoger el significado del camino: cortar tu apego al samsara.

5. Actividades no virtuosas

Incapaz de soportar el más mínimo dolor físico o mental,
con un corazón hastiado, no titubeo en tomar renacimientos inferiores.
A pesar de que percibo directamente que la causa y el efecto son infalibles,
en lugar de hacer lo correcto, sólo perpetúo el daño.
Gurú, piensa en mí, mírame con compasión.
Bendíceme para que ganar convicción en la ley del karma.

¿En verdad creemos en la ley del karma? Podemos pensar que sí, pero nuestra conducta descuidada es la prueba de que no creemos en la ley del karma. Algunas personas me dicen: “Creo en la ley del karma, pero odio a todos ¡y ése es mi derecho!” Esto en realidad es completamente contradictorio. Sólo quiero esclarecer que el infierno no fue creado por el Buda; el infierno es el resultado de tus propias acciones, y esto es en realidad la ley del karma. Tú creas tu propio infierno debido a tus propias acciones. Algunas personas me dicen: “No creo en los reinos inferiores, así que si renazco en ellos, no me importa.” Y otros dicen: “Creo que los renacimientos inferiores y en verdad no quisiera ir allí, pero aunque suceda, creo que estará bien.” Pero si no puedes ni siquiera aguantar un dolor de cabeza por una hora sin tomar una aspirina, ¿cómo podrás aguantar los infiernos donde sufres las 24 horas del día durante eones y eones?

Cuando puedes ver la infalibilidad del resultado de la causa y efecto, no querrás suscitar acciones negativas de cuerpo, habla o mente. Ésta es en realidad la prueba de que crees en la ley del karma. Así que debemos pedir al gurú que por favor nos bendiga para que podamos confiar por complete en el karma, de manera que no sigamos perpetuando nuestros errores.

Algunos de nosotros tratamos de darle la vuelta a la ley del karma pensando: “Creo en el karma, pero hago estas malas acciones con plena conciencia porque sé que después las puedo purificar.” Gurú Rimpoché y Buda Shakiamuni dijeron muchas veces que crear el problema porque sabes cómo resolverlo en realidad es peor que aquel que actúa por ignorancia. Tratar de purificarlo confesándolo después no es la forma correcta de confesar, porque para confesar correctamente debes asentar un compromiso de no volver a cometer esta acción negativa. Así que lo mejor es confiar en la ley del karma ahora, mientras se está vivo, porque al momento de morir será demasiado tarde.

6. Pereza

Odio a mis enemigos y me aferro a mis amigos.
Ando a tientas en la oscura ilusión al decidir qué aceptar y rechazar,
Cuando practico el dharma soy presa del sopor y el sueño.
Cuando estoy fuera del dharma, mis sentidos están claros y atentos.
Gurú, piensa en mí, mírame con compasión.
Bendíceme para que pueda destruir a mi enemigo: las emociones perturbadoras.

Hay personas que nos agradan y nos desagradan, y pensamos que no hay nada de malo en tener estos tipos de aversiones o apegos. Pensamos “tengo derecho, eso me hace humano, y me siento feliz de ser así.” Esto es completa ignorancia.

Cuando vienes a aprender el dharma, te da sueño, te aburres y te sientes mal. Cuando estás hacienda algo que no es dharma, tu mente está muy clara y feliz. La razón es que no puedes ver lo mucho que el dharma te beneficia. Uno de los problemas que veo hoy en día es que cuando la gente cambia para bien al aprender dharma, se dan el crédito a sí mismos y no al dharma. Piensan “pues es que le eché muchas ganas.” Pero sin la guía del preciado dharma, no estarías mejorando. Así que esta forma de pensar no está bien, debes ver los verdaderos beneficios del dharma y ver cómo estas enseñanzas en realidad han mejorado tus cualidades y reducido tus defectos; estoy es muy importante. No pienses que el Buda o el dharma necesitan crédito, y que al darles el crédito cambian para mal. Apreciar los beneficios del dharma muestra que el dharma es válido y vas obteniendo más confianza en el dharma. Al dar el crédito a ti mismo, lo que haces es aumentar tu propio ego, lo cual poco a poco será tu ruina.

7. Enojo

En la superficie, parece que son un practicante puro;
mientras que internamente mi mente no está en el dharma.
Igual que una víbora, escondo en lo interior mis emociones perturbadoras,
Pero cuando me enfrento con problemas, se exhiben mis defectos.
Gurú, piensa en mí, mírame con compasión.
Bendíceme para que pueda domar mi propia mente.

Todos somos muy buenos para esconder nuestros defectos, así que por afuera parecemos buenos practicantes, cantando mantras y haciendo otras prácticas. Pero por dentro, estamos llenos de enojo y emociones perturbadas. No somos sinceros con nosotros mismos. El gran Milarepa dijo: “sea por dentro o por fuera, el samaya no cambia.” El samaya no tiene una cara interna y otra externa, este tipo de sinceridad es lo que necesitamos. Hoy en día tenemos la bendición de tener a muchos maestros fácilmente disponibles, así que en la superficie, sabemos cómo practicar el dharma. Pero si no reflexionamos en nuestras emociones internas y en nuestros pensamientos, seremos como la víbora que se menciona en el verso. Por fuera, la víbora puede parecer hermosa, pero si la tocas, te morderá. Exactamente de esa forma, puedes parecer un gran practicante por dentro, pero cuando las condiciones se dan, verás si en realidad eres un practicante de dharma.

8. Inestabilidad

No logro notar mis puntos débiles,
pretendo ser espiritual, pero no lo soy.
Soy naturalmente hábil para el karma y las emociones negativas,
una y otra vez surgen buenas intenciones; una y otra vez fallan en lograrse.
Gurú, piensa en mí, mírame con compasión.
Bendíceme para que pueda ver mis propios defectos.

Básicamente no vemos nuestros defectos. Entonces, lo que sucede es que tienes la forma de un practicante de dharma, pero cometes muchos errores al practicar. Esto es porque tienes muchos hábitos negativos muy fuertes que ocasionan que los pensamientos o las acciones virtuosos desaparezcan fácilmente.


Entonces, aquí he compartido mi simple entendimiento de los versos referentes a los ocho defectos contenidos en Llamando al Gurú desde lejos. Para quienes me conozcan, mi estilo no es nuevo, así es como soy. I finalmente, para quienes no me conocen, para quienes ni siquiera se apuntaron en la lista, y este correo llega a tu bandeja de correo no deseado, entonces humildemente pido disculpas y pido que se borren de la lista.

Finalmente, cada mañana, al despertar, veo la magnífica estupa de Boudhanath. Estoy seguro de que muchos de ustedes conocen tal estupa, pero para quienes no están conscientes de ella o no se han parado frente a ella para hacer alguna aspiración, puesto que esta estupa es tan sagrada y, por ende, es un thongdrol (la liberación con sólo ver), les adjunto una fotografía de ella más arriba.

Uniendo mis palmas, de pie frente a la Gran Estupa, en el décimo día del octavo mes del año del conejo de hierro, mis aspiraciones son por el bienestar de todos los seres. Que yo, junto con todos los que ahora estén en el camino, nunca nos separemos del preciado dharma.

¡Que la fuerza de la virtud incremente!
¡Que el poder de la aspiración crezca!
¡Que la negatividad se purifique pronto!

Les envoi todo mi amor y plegarias.

Sarva Mangalam,

Phakchok Rimpoché

Nota: A todos mis alumnos de los Nueve Yanas y el retiro de Majamudra, no sean flojos y traten de ser diligentes para poner más tiempo en su práctica.

martes, 4 de octubre de 2011

Importante: Cambio de sede del retiro

Estimados amigos:

Debido a diferentes situaciones, nos vemos obligados a cambiar la sede del retiro de shámata que se había contemplado como apoyo tanto a personas de recién contacto con la meditación, como a los asistentes del retiro de majamudra. Es decir, la sede ahora será el D.F., en la misma dirección en la que se dieron las enseñanzas la semana pasada (Víctor Hugo #48-101. Col. Anzures) y la modalidad será de retiro "no residencial"; esto es, se harán sesiones de meditación y cada quien podrá salir a comer y regresar a casa a dormir. De tal forma, según los horarios de todos, pueden asistir a todas las sesiones, o únicamente a aquéllas cuyos horarios coincidan con los suyos.

Asimismo, ani Laura decidió que algunas de las sesiones sean de shámata y algunas de las sesiones de meditación sobre el entendimiento de la ausencia del yo, de lo cual estuvimos hablando durante las enseñanzas. Al final de cada sesión habrá un tiempo para esclarecer dudas.


Así pues, las fechas y horarios quedarían de la siguiente manera:

Jueves 6 de octubre:
11-13 hrs.
15-17 hrs.
18-20 hrs.
Costo por sesión: $70.00
Costo por las tres sesiones: $150.00


Viernes 7 de octubre:
11-13 hrs.
15-17 hrs.
18-20 hrs.
Costo por sesión: $70.00
Costo por las tres sesiones: $150.00

Sábado 8 de octubre.
9-13 hrs.
15-18 hrs.
Costo por sesión: $140.00
Costo por las dos sesiones: $200


Costo por todo el retiro: $450.00
Se recomienda llevar ropa cómoda. No es necesario llevar cojín de meditación. El retiro es abierto a todo el público.

Para cualquier duda, escríbenos:
correoprmexico@gmail.com
Sarva Mangalam,
Alumnos de Phakchok Rimpoché en México

sábado, 24 de septiembre de 2011

Información completa del retiro de Tzintzuntzan

Queridos amigos:

Quienes deseen más información del retiro de shámata en Tzintzuntzan, abran el archivo de la sección de descargas en este mismo blog, en la tercera columna.

Les recordamos que el ciclo de enseñanzas empieza este jueves, en el Distrito Federal, con las explicaciones de los rituales, y que el viernes y el sábado tendremos cursos sobre los dos tipos de meditación (shámata y vipáshana).

La dirección es Víctor Hugo #48. Int. 101, casi esquina Leibnitz. Col. Anzures.

Buen fin de semana,
Alumnos de Phakchok Rimpoché en México

domingo, 18 de septiembre de 2011

Ciclo de Enseñanzas 2011


Queridos hermanos de dharma:

Con agrado les informamos que nuestro querido maestro Phakchok Rimpoché, con el fin de darle seguimiento a sus enseñanzas en México y ayudarnos en nuestra práctica, ha enviado a un lama y una monja, dos de sus joviales e instruidos discípulos, para llevar a cabo el ciclo de enseñanzas 2011. En este caso, con varios cursos tanto para el público en general interesado en la meditación y no tanto en el budismo, como para practicantes asiduos de dharma que quieran ahondar más en las técnicas básicas de meditación y entrenamiento mental.

Aquí les presentamos el programa, que incluye enseñanzas, sesiones de práctica, de preguntas, y un retiro. Más abajo pueden leer un poco más sobre lama Sherab Puntsok y ani Laura Dainty.

Para mayores informes, escríbenos: correoprmexico@gmail.com o llama a los siguientes teléfonos:
Luis: 04455 9199 7330
Mónica: 04455 1488 9106


Jueves 29 de septiembre
19 a 21 hrs.
“Los rituales en el dharma”
Curso sobre conocimientos básicos para participar en ceremonias budistas, por ejemplo, cómo poner y quitar un altar, cómo usar el mala, cómo recitar, ofrecer la kata, hacer los mudras, etcétera.
Para practicantes budistas
Costo de recuperación: $150.00

Viernes 30 de septiembre
19 a 21 hrs.
“Los ocho caminos supremos del entrenamiento mental”
Enseñanzas de la adaptación de Phakchok Rimpoché al manual de entrenamiento mental en ocho puntos de Atisha Dimpamkara, que sirve para trabajar con todas las emociones perturbadoras (enojo, apego, orgullo, envidia, avaricia).
Abierto a todo público
Costo de recuperación: $230.00 (incluye el manual)

Sábado 1 de octubre
11 a 13 hrs.
“Morando en calma”
Explicación y práctica de los diferentes tipos de meditación shámata, que sirven para cultivar la calma mental.
Abierto a todo público
Costo de recuperación: $150.00

15 a 17 hrs.
“Cómo cultivar emociones positivas”
Enseñanzas sobre las diferentes técnicas de meditación vipáshana, que sirven para contrarrestar las emociones perturbadoras (enojo, apego, envidia, orgullo, avaricia) y cultivar la compasión y la alegría.
Abierto a todo público
Costo de recuperación: $150.00

Domingo 2 de octubre
11 a 13 hrs.
“Los cuatro cimientos”
Sesión de explicación y espacio para preguntas generales y específicas sobre las enseñanzas del ngondro (los preliminares específicos).
Para asistentes al retiro de majamudra del 2010
Costo de recuperación: $150.00
Lugar: Víctor Hugo #48 -101, esq. Leibnitz. Col. Anzures. (Detrás del hotel Camino Real, cerca del metro Chapultepec).

IMPORTANTE: No es necesario inscribirse, todos los eventos se pueden pagar el mismo día. Si deseas asistir a varios eventos y los pagas en una misma exhibición, tendrás un descuento.


Jueves 6 al sábado 8 de octubre
“Retiro de shámata”
Lago Sol, Tzintzuntzan, Michoacán.
Retiro para explicar y practicar los diferentes tipos de shámata que Phakchok Rimpoché explicó en el retiro de 2010, que permiten domar la mente y hacerla más flexible.
Abierto a todo público
Costo de recuperación: $2,000.00 (Incluye hospedaje, alimentos y material. Cupo limitado a 30 personas.)
Reserva tu lugar en correoprmexico@gmail.com

Enseñanzas impartidas por:

LAMA SHERAB PUNTSOK
Ordenado a la edad de trece años, Lama Sherab Puntsok ha estado en el Monasterio Ka-Nying Shedrub Ling por más de quince años. Después de completar varios años de estudio en artes rituales y también en filosofía Budista, Lama Sherab Puntsok es un adepto en la enseñanza de los aspectos rituales de la práctica del vajrayana (la vía adiamantada), como la elaboración de tormas, tocar instrumentos y demás.

ANI LAURA DAINTY
Ani Laura Dainty es una discípula de Phackchok Rimpoché quien ha estado estudiando el dharma y el idioma tibetano durante los últimos cinco años en el sistema de la shedra. Originaria de Inglaterra, se volvió monja en 2010. Ella interpretó a Lama Tenpal Gyatso durante el curso “ritual de la sadhana” en Katmandú, en noviembre de 2010. Asimismo, encabeza varios proyectos altruistas de la Chokgyur Lingpa Foundation, en especial algunos de traducción de textos de dharma para Phakchok Rimpoché.

sábado, 10 de septiembre de 2011

Día de Gurú Rimpoché- septiembre 2011

Queridos amigos:


Como cada mes, en el día de Gurú Rimpoché, nuestro querido maestro, Phakchok Rimpoché, nos envió un mensaje para recordarnos de nuestra práctica, así como inspirarnos. Aquí les ofrecemos la traducción al español. Esperamos que les sea de utilidad y los anime a seguir en el dharma con mucho entusiasmo y diligencia.


Con mucho cariño,
Alumnos de Phakchok Rimpoché en México




Llamando al gurú desde lejos
Queridos hermanos y hermanas de dharma:
Espero que todos ustedes hayan estado sanos y felices. Aquí en el valle de Katmandú ha sido un día de plegarias y añoranza por el gran maestro ningma que recientemente entró al parinirvana. En una ocasión como ésta, me acuerdo de la plegaria Llamando al gurú desde lejos, del gran maestro rimé, Yamgon Kongtrul Lodro Thaye.
Al recitar esta plegaria es crucial tener una firme confianza en el hecho de que nuestro gurú personifica a todos los budas de los tres tiempos. Al obtener certeza en el gurú raíz, el alumno desarrolla naturalmente devoción y gratitud hacia las Tres Joyas. Tras generar estabilidad y certeza, el alumno progresa en el sendero. Una vez en el sendero, el alumno desarrolla certeza en la práctica y con devoción y veneración al maestro raíz, obtiene el logro. Por ello, cuando recites esta plegaria, hazlo con certeza, veneración y devoción.

Las contemplaciones preliminares
Samsara
¡Ay!
Los seres sensibles como yo, que tienen karma negativo y acciones malignas,
He vagado en el samsara desde el tiempo sin principio.
Continúo experimentando interminable sufrimiento,
pero nunca siento el menor arrepentimiento.
Gurú, piensa en mí, mírame con compasión.
Bendíceme para que la renuncia emerja en las profundidades de mi corazón.

Lo más importante es que tenemos que observar nuestra propia conducta y nuestras experiencias, cómo hemos pasado el día sin ningún tipo de vigilancia. Esto refuerza nuestras tendencias samsáricas habituales y no nos permite ver cuánto tiempo perdemos y lo poco significativo que es. ¿Por qué no tenemos arrepentimiento, conciencia o vigilancia? ¿Por qué no tenemos renuncia hacia las actividades samsáricas y mentales? ¿Por qué tenemos tantas actividades y emociones, incluyendo emociones positivas? El sufrimiento es fácil de abandonar, pero nos es muy difícil dejar ir cualquier placer que sintamos, cualquier gozo que tengamos. El sentimiento del sufrimiento es el sufrimiento del sufrimiento, el sentimiento de alegría es el sufrimiento del cambio, y el sentimiento neutral es el sufrimiento que todo permea. El sentir que algo te falta surge de tus hábitos pasados.
El sufrimiento en el samsara no debe deprimirte. El estar deprimido y tener renuncia son dos cosas muy diferentes. El mero sufrimiento es cuando te dejas arrastrar por el sufrimiento sin razón del samsara. La renuncia es cuando sabes cómo liberarte de ese sufrimiento y deseas liberarte de tal sufrimiento. Esto evitará que sigas perdiendo el tiempo, que te distraigas en tus actividades diarias y te permitirá tomar decisiones más sabias para seguir en el sendero del dharma y alcanzar la iluminación.

Preciado nacimiento humano
Aunque obtuve las libertades y riquezas, desaprovecho mi vida,
siempre preocupado por las situaciones sin sentido de este mundo.
Cuando me aplico hacia la gran búsqueda de la liberación, sobrepaso mi pereza.
Al regresar de esta tierra de joyas con las manos vacías,
Gurú, piensa en mí, mírame con compasión.
Bendíceme para que mi vida humana se vuelva significativa.

¿Qué quiere decir tener una vida realmente significativa? Utilizar tu tiempo y tus esfuerzos hacia el sendero correcto, el dharma. Hacer algo con una buena motivación, o realizar actividades con una buena motivación, pero actuar sin vigilancia, estando completamente distraído, es como regresar de una isla llena de joyas con las manos vacías. La pereza, tener la oportunidad de meditar pero no aprovecharla, también es regresar con las manos vacías. Tener una buena motivación, una correcta vigilancia y una adecuada meditación o práctica es tener una vida significativa. Así que pedimos al gurú que nos bendiga para que recordemos a cada momento que debemos practicar.

El dharma:
Muerte y transitoriedad

Ninguna vida en la tierra escapa la muerte,
Incluso ahora, mueren uno tras otro.
Pronto yo también deberé morir. Soy ingenuo al pensar que estaré aquí para siempre.
Gurú, piensa en mí, mírame con compasión.
Bendíceme para que, sin perder tiempo, acorte mis planes.

Pensar en la transitoriedad es muy importante, y pensar que hoy mismo puedo morir se convierte en un buen recordatorio. Contrariamente, por lo general nos gusta pensar que viviremos hasta los noventa, que trabajaremos hasta los cincuenta y que tendremos veinte años para practicar en retiro y pasar el resto de nuestras vidas gozando. La transitoriedad nos hace tomar en serio y con precaución nuestro tiempo, para nada debe entristecernos. Más bien, debería transformar nuestra motivación para practicar y recordar ser más diligentes, no para infundirnos miedo.
Hay varias actitudes frente a la transitoriedad: hay personas que celebran la muerte, otras que son indiferentes y otras más que temen incluso la palabra muerte. Si estás en la tercera categoría, necesitas pasar menos tiempo pensando en la transitoriedad, y si estás en la segunda categoría, necesitas pasar más tiempo.
Hay varias maneras de contemplar la transitoriedad. Una es pensar que los individuos a tu alrededor están muriendo uno tras otro, y que pronto será tu turno. También, puedes pensar que el momento de la muerte es incierto. Asimismo, [piensa] que hay personas a quienes no les importa la muerte, pero que no saben cómo practicar cuando están muriendo, por lo que deberían aprender a partir de este momento qué es lo que se puede practicar al momento de morir.
Sin embargo, debemos cuidar que la transitoriedad no se convierta en la motivación para practicar el dharma. Si la principal motivación para practicar el dharma es el miedo a morir, nuestra motivación es de bajo nivel, es samsárica. La muerte debe impulsar tu práctica pero no debe ser la motivación.

Karma

Al frente, la negra oscuridad del miedo espera para llevarnos,
por detrás nos persigue el feroz viento rojo del karma.
Los abominables mensajeros del señor de la muerte nos golpean y nos apuñalan,
y así deberemos padecer los insoportables sufrimientos de los reinos inferiores.
Gurú, piensa en mí, míranos rápidamente con compasión.
Bendíceme para que nos liberemos de los abismos de los reinos inferiores.

Nos esforzamos tanto para hacer a nuestra familia y amigos felices, para ganar dinero y conseguir posesiones. Gastamos tanto tiempo y dinero para mejorar nuestra salud. Sin embargo, no tenemos muy buenos resultados de tanto tiempo y esfuerzo; es una mala inversión. Por mucho que trabajemos con nuestra familia, ellos morirán uno a uno. Cuando muramos, alguien más disfrutará de nuestras posesiones. Nuestra familia nos llorará por un tiempo, pero después nos desvaneceremos de su memoria. Por mucho que trabajemos con nuestro cuerpo, lentamente se irá deteriorando. Por mucho que queramos hacer a nuestra mente feliz, la mente de alguien ingenuo terminará vagando en los estados del bardo y del samsara.
Por favor, gurú, bendíceme para que pueda ver que todo este tiempo y esfuerzo gastado no tiene sentido. Algunas personas dicen que la familia es propicia para la práctica. Sin dinero, ¿cómo podemos irnos de retiro?, ¿cómo podemos hacer ofrendas a los monjes? Sin un cuerpo sano, ¿cómo puedo meditar? Sin una mente feliz, ¿cómo puedo motivarme para practicar? Entonces ¿de qué está hablando este verso?
Pero aquí lo que se quiere decir es que tienes que pintar la raya: ¿Cuánto tiempo y esfuerzo quieres dedicarle a todo esto? ¿Acaso la satisfacción samsárica beneficia tu práctica del dharma, te hace más sabio o te lleva a la iluminación? No gastes todo tu tiempo en el samsara, dedica tu tiempo a cosas significativas.

Los versos anteriores se refieren a las cuatro contemplaciones preliminares. Los versos siguientes se concentran en las ocho faltas y sus antídotos, los cuales probablemente mencione en mi siguiente mensaje en el día de Gurú Rimpoché.
A todos ustedes los mantengo en mis plegarias y en mi corazón.

Sarva Mangalam,
Phakchok Rimpoché

sábado, 3 de septiembre de 2011

Shámata y vipáshana

Queridos amigos:

Esta semana queremos compartirles un video en donde nuestro maestro, Kyabgon Phakchok Rimpoché, explica la diferencia entre shámata y vipáshana, de acuerdo al libro "El significado de la meditación no conceptual" de Vimalamitra. Como siempre, esperamos que les sea de utilidad e inspiración.

Buen inicio de semana,
Alumnos de Phakchok Rimpoché en México

http://www.youtube.com/watch?v=8btmytBftc4



«Ahora quisiera darles un panorama más amplio. La primera técnica, para tener una mente fuerte y estable, se llama shámata, que en español se traduce como morar en calma. La última se llama el ver lúcido, vipáshana, que es la experiencia clara, el ver claramente, es decir, ver que las emociones que vienen a la mente son sólo emociones, ni más ni menos. Ambas técnicas son muy importantes. En el libro dice en el principio cómo diferenciar el morar en calma y el ver lúcidamente y cómo se definen. Claramente en el libro dice que cuando hay un objeto de atención se trata de morar en calma y que cuando en la meditación se está libre de objeto de atención, se está haciendo meditación vipáshana.»